Durante los primeros 8 días, proceder a una serie de pequeños calentamientos para evacuar la humedad residual.
Del mismo modo, tras un largo período de no utilización, pueden ser necesarios uno o dos pequeños calentamientos antes de la cocción.
Una puesta en servicio prematura podría deteriorar su horno.
Dar prioridad a un tipo de madera localmente disponible en su región o país. Todas las maderas son eficaces, pero tienen rendimientos diferentes: carpe, roble, abedul, olmo, haya, coníferas, etc.
Utilizar esta madera en forma de pequeños leños y siempre muy secos.
Evitar las maderas tratadas.
El horno alcanzará rápidamente la temperatura deseada.
La Pirolisis estará realizada cuando toda la bóveda haya quedado blanca.
Entonces el horno habrá acumulado suficientes calorías para varias horas de horneado.
Al final del calentamiento y según el tipo de horneado deseado, las brasas se podrán evacuar con un accesorio o conservarse.
La puerta se utiliza para conservar las calorías en el interior del horno durante la cocción.
Entonces hay que reducir el calor, es decir hacer que la temperatura interior sea uniforme.